jueves, 20 de julio de 2017

¿Olvidarás mi nombre?

Primera vez en mi vida que leo un libro de un autor al que conozco y he tratado en persona  en numerosas ocasiones.  Situación un tanto peculiar, pero sobre todo antes de abordar la lectura, pues una vez que estás inmerso en ella, conocer al autor es un aspecto secundario.

La obra se titula: ¿Olvidarás mi nombre?  del escritor extremeño, Gabino Sánchez Llamazares.






Se trata, en mi opinión, de una obra intimista, acerca de los sentimientos,  en estado puro, que nutren la relación de un matrimonio.  Sentimientos que en este caso, permanecen intactos a pesar de las vicisitudes de la vida.

La historia transcurre en Fuente del Maestre (de donde es natural el autor) y en pueblos de los alrededores, como Zafra y Almendralejo, lo cual hace que para los que somos de la zona, nos situemos rápidamente en el entorno, habiéndome entrado curiosidad por conocer la casa solariega tan pormenorizadamente descrita en la historia.

La obra te podrá gustar más o menos, pero lo que es indudable es que al final el autor ha conseguido transmitir el grado de complicidad y el amor verdadero que existe entre los protagonistas.

Destacar también que el autor ha hecho un gran trabajo de recopilación de información, tanto en el aspecto de vocabulario y nociones de medicina, como en aspectos sobre arquitectura de casas solariegas, así como para narrar con bastante exactitud la vida de nuestros abuelos en la época previa y posterior a la Guerra Civil española.

No voy a desvelar nada más  de la historia, pues no quiero destripar el argumento a futuros lectores, aunque sí, a modo de conclusión, me gustaría rematar esta entrada con una serie de frases del libro, que me llamaron bastante la atención y que considero dignas de recordar:

“Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”

“¡Ojalá vivas todos los días de tu vida¡”

“La primavera se despedía para siempre…. Las nubes surcaban el cielo celeste velozmente sin detenerse sobre nosotros, que avanzábamos vertiginosamente hacia el precipicio del futuro”


En conclusión, creo que Gabino ha hecho un gran trabajo y por supuesto, recomiendo a todo el mundo que se lance a leer el libro y se deje llevar por un mar de sentimientos.