martes, 28 de marzo de 2017

I Ruta Alfonso XIII

Fin de semana de escándalo el que hemos pasado en Las Hurdes, comarca a donde nos desplazamos para participar en la I Ruta Alfonso XIII, incluida dentro del Circuito Camina Extremadura 2017 de senderismo. 

La experiencia vivida este fin de semana me ha servido también como aprendizaje. En primer lugar por lo que respecta a un mayor y mejor conocimiento de mi tierra, y por otro lado, me ha servido para aprender de los errores que se pueden cometer en el senderismo, como en cualquier otro deporte y tratar de evitarlos en el futuro. 

A pesar de las nuevas tecnologías, a pesar de la sociedad de la comunicación y de cualquiera de los numerosos avances tecnológicos que ayudan a dar a conocer cualquier rincón del mundo con enorme facilidad, en mi opinión, Extremadura sigue siendo hoy  una gran desconocida. A raíz de las numerosas fotos que voy a colgar en esta entrada, podréis ver paisajes que probablemente los ubicaríais en cualquier otro sitio antes que en Extremadura. Cumbres nevadas, niebla por todas partes, verdor en todos sus matices, agua que corre a raudales.... imágenes típicas de Asturias, Galicia... pero Extremadura.....??? Pues sí, Extremadura. 


La ruta Alfonso XIII parte de la población de Casares de las Hurdes y finaliza en  Las Mestas, pretendiendo rememorar la visita que el rey Alfonso XIII realizó a esta zona en el año 1922, en lo que supuso un punto de inflexión para una comarca que hasta tal fecha había estado prácticamente abandonada, tanto por el desinterés de los poderes existentes por aquel entonces, como por los problemas de aislamiento que tenía debido a las complicaciones orográficas del terreno. Se trata de una ruta lineal, con una distancia de 22 kilómetros y una dificultad media - alta. Tratándose de una ruta PR . 

Como la distancia entre la comarca de Tierra de Barros y la de las Hurdes es bastante, decidimos ir el día antes de la ruta y hacer noche allí. Con estas, el Sábado a la una del mediodía estábamos ya instalados en el Hostal Montesol de Casares de las Hurdes, donde aprovechamos para comer. Posteriormente y con objeto de rebajar la comida y tomar contacto con el terreno, decidimos dar un paseo por los alrededores de Casares. De esta localidad llama la atención su curioso campanario. Así mismo visitamos la alquería (las pedanías reciben aquí ese nombre) de Casarrubia, un enclave con trece habitantes, donde la señora María de los Remedios  nos estuvo explicando un poco cómo es el día a día de sus vecinos.




Campanario de Casares de las Hurdes








Rincones con encanto







Estrenando prendas












Durante nuestra estancia en el Hostal Montesol, donde por cierto hemos de decir que recibimos un trato muy familiar, pudimos degustar platos típicos de la zona, como estofado de venado, patatas meneás, o la popular ensalada de limón


Ensalada de limón






Tras un Sábado relajado, nos fuimos pronto a domir, porque había que llegar descansados al Domingo, ya que entre las previsiones meteorológicas (se había decretado alerta amarilla en todo el Norte de la provincia de Cáceres por fuertes lluvias, alerta que a última hora fue desactivada) y el perfil de la ruta,  el esfuerzo iba a ser elevado.


El Domingo a las 8 en punto de la mañana la organización tenía todo preparado para la recogida de los dorsales, entrega de obsequio  y desayuno compuesto por café o chocolate y bollería elaborada por  empresas de la zona.  

A las 8:30 y tras las habitaules recomendaciones de la organización y el discurso de bienvenida del alcalde de Casares (con quien posteriormente charlaríamos durante la ruta)  da comienzo la I Ruta Alfonso XIII. Al igual que un invitado a una fiesta, con puntualidad británica la lluvia hace acto de presencia, a la misma hora justo del inicio de la ruta y ya nos acompañaría durante toda la jornada.



Momentos previos a la salida


Bienvenida del alcalde 



Salimos de Casares de las Hurdes y comenzamos a ver la típicas terrazas construídas por el hombre para intentar ganar terreno de cultivo a la sierra. Rápidamente nos ponemos a ascender, de hecho,  nos encontramos con el tramo más duro de toda la ruta, pues tenemos que realizar un ascenso de 600 metros en 3 kilómetros, hasta alcanzar el Mirador de Las Carrascas, situado a 1.200 metros. Durante el ascenso la lluvia, aunque de forma débil, nos sigue acompañando y en algún momento, hace acto de presencia el granizo. La zona de ascenso más exigente es la que coincide con un cortafuegos creado para luchar contra los incendios de la época estival. 

Con satisfacción y esfuerzo alcanzamos el punto más alto, donde la organización ya nos tenía preparado el primer avituallamiento.  Cierto es que una vez alcanzada la cima, debido a la niebla existente y a la lluvia constante,  no pudimos disfrutar  del impresionante paisaje que se intuye ha de existir, no obstante, las condiciones meteorológicas, a pesar de ser adversas, le dan un toque diferente a la ruta, que a la larga, seguro  la convertirán en inolvidable a todos los que hemos participado en ella.




Saliendo de Casares 





Seguimos ascendiendo






Subiendo por el cortafuegos






Pequeño descanso en el Mirador de la Carrascas



El descanso en la zona de avituallamiento es corto, porque sopla un viento muy desagradable y la sensación de frío aumenta por segundos, por lo que evitamos quedarnos parados mucho tiempo, así que decidimos iniciar cuanto antes el descenso que ha de llevarnos hasta Ríomalo de Arriba.
Este tramo es muy interesante, pues es un continuo zigzagueo que nos ofrece curiosas estampas  salteadas con  numerosos regatos y frondosa vegetación. 



Descenso






Una vez completado el descenso hacemos una pequeña parada en un control de dorsales, junto al que están un grupo jinetes montados a caballo y  que representaban al rey Alfonso XIII y su séquito.


Aproximándonos a Riomalo de Arriba

 En las proximidades de Riomalo la lluvia comienza arreciar y tengo que hacer uso del paraguas porque el impermeable aunque es resistente, también tiene un límite.....Por otro lado,  hace ya rato que me he percatado  que mi cámara de fotos compacta tiene el objetivo mojado y aunque intento secarlo, vuelve a mojarse inmediatamente,  por lo que sé que muchas de las fotos las tendrá que desechar.



Tras pasar Riomalo, tomamos un largo tramo de carretera hasta que comenzamos un nuevo descenso para tomar una senda paralela al río Ladrillar, que nos llevará directamente al pueblo con el mismo nombre.














Ladrillar




Nuevo control de dorsales y nuevo punto de avituallamiento con salchichón y chorizo caseros, bebida isotónica y dulces. Podemos elegir lo que queramos. Con estos avituallamientos,  sí o sí,  repones fuerzas. 

Debido a las adversas condiciones meteorológicas, la organización establece en Ladrillar un primer punto para finalizar la ruta.  No obstante, la mayoría de nosotros decidimos  continuar, aunque sí es cierto que muchos senderistas decidieron finalizar aquí la actividad. 

Dejamos Ladrillar a un lado y comenzamos un nuevo ascenso a nuestro próximo objetivo: Cabezo.

El ascenso se hace en fila de a uno, porque el sendero es muy estrecho y  sinuoso, discurriendo entre sierras repletas de pinos, jaras y brezos. La lluvia sigue cayendo con insistencia.  Vamos distanciandonos un poco de los compañeros que vienen detrás y en un punto en el que atravesamos una pista  muy ancha, giramos a la izquierda y comenzamos a ascender varios kilómetros por dicha pista. Tras percatarnos que durante un buen tramo no vemos señalización de la ruta, comprobamos que no hay más senderistas que sigan tras nosotros, por lo que empezamos a sospechar que nos hemos equivocado en el recorrido. Decidimos deshacer lo andado y volver al punto donde vimos la última baliza. Tras un buen rato buscando, conseguimos localizar el sendero correcto y vemos a lo lejos, en lo alto de la sierra, a un grupo de senderistas ascendiendo en fila india.  Por nuestros cálculos, se encuentran bastante lejos para poder alcanzarlos con facilidad y simultáneamente comprobamos que la organización ya ha recogido la señalización adicional que tenia colocada, por lo decidimos que no es seguro seguir la ruta cuando no tenemos claro el camino a seguir. De esta forma y a pesar de la sensación de rabia que nos da el no poder continuar la prueba por el fallo que hemos cometido, decidimos actuar con sensatez, así que nos volvemos a Ladrillar,  pues el camino de vuelta sí lo teníamos controlado. 

Con todo, hemos andado un buen número de kilómetros aunque muy a nuestro pesar, no ha sido para llegar a Cabezo sino para regresar al punto donde más adelante se celebrará la comida. 

Ya en Ladrillar hacemos parada en un bar para resguardarnos de la lluvia y en ese momento es cuando somos realmente conscientes de lo calados que estábamos de agua, pues aparte de nuestros propios cuerpos, comprobamos que tenemos las mochilas y todos nuestros enseres empapados. 

El bar estaba muy animado, ya que un grupo de música folclórica de la zona estaba tocando el tambor y la flauta  y numerosas mujeres ataviadas con trajes tradicionales,  estaban bailando las danzas típicas de las Hurdes. 

Pasarian varias horas hasta que nos dirigimos a la zona donde la organización nos tenia preparada la comida, lugar donde coincidimos con el resto de compañeros que sí habían llegado a Cabezo e incluso algunos a las Mestas y que habían regresado a Ladrillar a través de los autobuses fletados por la organización.  

La comida consistió en una sabrosa paella y fruta de postre.  Así mismo, se rifaron numerosos regalos (nos trajimos una buena botella de vino que ya degustaremos en nuestra próxima asamblea, bueno, más bien es una fiesta, la de asamblea es un eufemismo jejeje)  





Me gustaría dar las gracias de forma sincera a la organización de la ruta por el gran trabajo que ha tenido que hacer para preparar un evento como este, más, teniendo en cuenta los cambios que han tenido que hacer a última hora, para adaptarse a las condiciones meteorológicas.  En las ocasiones en las que hablamos con miembros de la organización, se notaba la ilusión que tenían por que todo saliese de la mejor manera posible, se nota que la gente de las Hurdes es sincera, humilde y muy hospitalaria. Lástima que por las condiciones del día no hayamos podido disfrutar en su  totalidad de  la grandeza de este paisaje, aunque como ya he dicho anteriormente, también la van a convertir en una ruta que recordaremos durante mucho tiempo. No obstante y siempre con carácter de mejorar la ruta para sucesivas ediciones, tengo un par de sugerencias que intentaré transmitir directamente a la organización a través de su email de contacto. 




Gran fin de semana el que he podido disfrutar en compañía de los amigos de la Alberca Alta Montaña, con estreno de equipación incluida y donde he aprendido dos cosas muy importantes:

Por un lado, que Extremadura no deja de sorprenderme. Tiene parajes espectaculares que debemos descubrir y de los que debemos sentirnos muy orgullosos y así mismo ayudar a potenciarlos y poner en valor. 

Y por otro lado, he aprendido  que para practicar senderismo hay que realizar previamente una correcta preparación tanto física como técnicamente, con una correcta planificación de la ruta (perfiles, trazados, equipación, avituallamiento) no pudiendo dejar cosas a la improvisación. Y ante todo y sobre todo, debemos aplicar el sentido común y la sensatez,  para tratar de  solventar cualquier inconveniente  que nos pueda surgir durante el camino.





Saludos y hasta la próxima. Los suizos nos esperan..........






viernes, 24 de marzo de 2017

Lo último que verán tus ojos

Lo último que verán tus ojos. Reconozco que no había oído nada de este libro hasta que un día lo encontré en una estantería y me puse a ojearlo. De hecho, tampoco sabía que Isabel San Sebastián  (conocida periodista asidua a determinados programas de televisión) escribiese libros y  según parece son ya varios los que tiene a sus espaldas. 






El argumento sobre el que gira toda la historia es bastante bueno: En breve plazo de tiempo se va a realizar la subasta de una obra del Greco que durante muchos años había estado oculta y que se estima tendrá un precio final de varios millones de euros, lo cual hace que se convierta en noticia. A raíz de la publicación en los medios, una persona de origen judío reconoce los detalles de la obra, y tras atar cabos deduce que dicho cuadro fue expoliado a su abuelo antes de que fuese asesinado por los nazis durante la invasión de Budapest.  Sin embargo, le queda por delante la tarea más difícil, pues tiene que intentar averiguar el camino que siguió dicho cuadro,  para ir tirando del hilo con objeto demostrar que perteneció al partimonio familiar. 


He de decir que la trama está bien llevada y es entretenida, así mismo, se ve que existe detrás un gran trabajo de documentación, pues la narración del entorno donde discurre la historia es bastante detallada.

(Si tienes pensado leer el libro, te recomiendo que no sigas leyendo esta entrada, porque puedo fastidiartelo).

Hasta aquí todo lo bueno del libro, que no es poco, por cierto. No obstante, hay algunas cosas que están un poco crudas, como por ejemplo, la historia de amor que surge entre los protagonistas tiene muy poca consistencia,  por otro lado, tras todas las indagaciones que tienen que llevar a cabo, finalmente el tema se resuelve realizando una llamada a la agente londinense de la casa de subastasas, cosa que podrían haber hecho desde un principio y se hubiesen ahorrado muchos rompederos de cabeza. Mencionar también que no me ha gustado nada la transcripción fonética de la forma de hablar del guardia civil andaluz, pues no viene a cuento en la historia, ya que el protagonista es inglés y en ningún momento se hace lo mismo cuando él se supone que habla o intenta hablar en castellano (suponiéndosele de igual modo que tendría un acento bastante peculiar) 

A pesar de la pegas, de forma global creo que se trata de un libro entretenido, que me ha gustado leer, por lo que lo  recomiendo para pasar un buen rato. 



Hasta la próxima. 







domingo, 12 de marzo de 2017

Hinojosa del Valle

Seguimos probando la cámara fotográfica y en esta ocasión  me he desplazado a la localidad de Hinojosa del Valle. 



Se trata de una población de 503 habitantes (censo de 2016), muy próxima a Ribera, con la que de siempre los ribereños hemos tenido muy buena relación.  Pueblo tranquilo fundado por D. Pedro Peláez en el siglo XIII durante la reconquista. 

Aunque la mañana era bastante ventosa, ha sido un paseo bastante placentero y entretenido, pues siempre se encuentra uno con detalles curiosos y lugares con encanto. Así mismo, esto de visitar los pueblos los Domingos por las mañanas suele tener la ventaja de encontrar las puertas de las iglesias abiertas, por la celebración de la eucaristía, lo cual aporta más valor a la visita. 

A continuación dejo alguna de las fotos que he podido tomar esta mañana. 


El principal atractivo arquitectónico de la población es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles. Su párroco, que según me comentó también lleva la Parroquia del Carmen de Villafranca de los Barros, tuvo la amabilidad de dejarme realizar fotos del interior de la iglesia.
Se trata de una construcción del siglo XVI de estilo gótico mudéjar. En el altar había anteriormente un retablo que cuando fue desplazado, se descubrió una pintura mural de gran valor, que es la que actualmente se puede apreciar. 

Torre fachada frontal














Otro elemento interesante es la Cruz del Humilladero, que data del siglo XV. Está situado en la calle Cruz. Se trata de un hito religioso que se ubicaba en las entradas y salidas de los pueblos y en los cruces de caminos y que eran utilizados como lugares para el rezo.







También es destacable el pilar de mampostería, construído en 1883 y mediante el cual se traía agua a la población desde la madre del agua, que distaba a un kilómetro y  medio. Cuenta con dos pilas, una mayor usada como abrevadero para el ganado y otra más pequeña, para el consumo de la población. 





La localidad, como la mayoría de pueblos de la zona, sufrió un fuerte y doloroso proceso migratorio a partir de los años 60.  Mallorca fue una de las zonas donde más almorriches (gentilicio utilizado para designar a los vecinos de Hinojosa) viajaron para buscar trabajo, de hecho, la localidad está hermanada con la población de Artá, e incluso hay una calle dedicada a dicha población balear. 






Otras imágenes curiosas








Homenaje al emigrante














En conclusión, buena mañana practicando con la nueva cámara y disfrutando de las curiosas estampas de Hinojosa. 


Hasta la próxima.