domingo, 27 de diciembre de 2015

VII San Silvestreña



   Como ya es tradición en Ribera, llegando el final del año se celebra la San Silvestreña, que en esta ocasión ha alcanzado su séptima edición. 



Foto Familia



La cita tenía lugar hoy Domingo 27 de Diciembre, en el Paseo del Cristo a las doce del mediodía. Como en años anteriores, la carrera ha tenido un carácter benéfico y en la recogida del dorsal, los participantes entregaban productos de primera necesidad, que posteriormente se han donado a Cáritas.   Así mismo, en esta ocasión, el carácter solidario de la prueba se ha acrecentado, pues también se ha instalado un estand dedicado a informar sobre la donación de médula




 Os dejo el enlace de la Fundación Josep Carreras, por si os queréis informar de la labor que están llevando a cabo en la lucha contra la leucemia:





Recogida de alimentos para Cáritas









Los más pequeños también se han animado


Los organizadores dando instrucciones antes de la salida



En total se han inscrito 214 participantes, que han podido  elegir entre hacer un recorrido de 5 kilómetros corriendo o bien, uno más corto, de algo más de  2 kilómetros, andando







Podemos decir que la prueba ha discurrido bajo un gran ambiente festivo y con unas condiciones climatológicas espectaculares para la fecha del año en la que nos encontramos. 


Momentos previos a la salida







Subida de la Calle la Cruz......
















Los participantes iban llegando poco a poco a la meta


 
Para finalizar, y como también es tradición, hemos podido degustar un buen plato de migas, elaboradas por la Asociación de Ganaderos de Ribera del Fresno. 






Un año más, gracias  a todo el mundo por participar y contribuir a animar nuestro pueblo y despedir el año de forma sana y divertida.  



Aprovecho para desearos a tod@s un Feliz 2016¡¡¡¡¡¡







miércoles, 11 de noviembre de 2015

Media Elvas - Badajoz

Llevo un buen rato dándole vueltas al coco, para ver  cómo enfoco la entrada que quiero hacer sobre la Media Elvas - Badajoz que acabo de realizar, pero no soy capaz de centrarme, pues hay muchas cosas que quiero escribir, pero no sé ni como ordenarlas, ni cómo unirlas, ni cómo empezar. 

No sé  por lo tanto como saldrá, pero allá voy.....


Como en todos los aspectos de la vida, con el paso del tiempo, es una pena que se pierdan los recuerdos y las sensaciones de nuestra primera vez. Es más, deberíamos esforzarnos por rememorar esos nervios, esas preocupaciones.... pues creo que sirven para mantener  la ilusión por las cosas y por ende, por la vida en general. 

Hace relativamente muy poco tiempo que he comenzado a realizar medias maratones. La primera que corrí fue  la Badajoz - Elvas, en el año 2012. En esa ocasión, para mí suponía todo un reto el intentar completar los 21 kilómetros del recorrido. El esfuerzo que tuve que realizar fue inmenso, tanto en la prueba como tal, como en el tiempo de preparación previo,  pero lo conseguí y me sentí muy orgulloso de haberla terminado. 


Así acabé en la media Badajoz Elvas 2012


Según pasa el tiempo, aunque tengo muy claro que mi objetivo es seguir disfrutando de la actividad deportiva (nada de presiones ni agobios por exigencias de tiempos, marcas....) es cierto que inconscientemente nos vamos autoexigiendo una mejora en nuestro rendimiento. Y lo que antes era un reto, ahora se da como por hecho que lo vas a realizar, pero hay que subir un escalón más... Y es ese el tema que hoy quiero tratar en esta entrada.

Me encuentro ahora mismo con una sensación muy extraña, pues, por un lado estoy muy contento porque he conseguido concluir la prueba con uno de mis mejores tiempos, pero no quiero obsesionarme con tener que mejorar, pues no quiero que ésto se convierta en una obsesión...

Hasta ahora, en las carreras que he realizado, durante la primera parte del recorrido siempre iba reservándome para ver qué tal respondía mi cuerpo, y  pasada la mitad de la prueba, comenzaba a apretar el ritmo. En esta ocasión, gracias a que en la primera parte he estado acompañado por un amigo que tiene unas marcas mucho mejores que las mías, he logrado llevar un ritmo mucho más exigente desde el principio, consiguiendo mantener ese nivel durante el resto del recorrido. Con todo, he concluido la prueba con una tiempo de 1 hora 50 minutos y 40 segundos (para la gran mayoría de los aficionados este tiempo les parecerá nada relevante e incluso una mala marca, pero teniendo en cuenta que el año pasado realicé la prueba en 1 hora y 56 minutos...la evolución positiva es evidente y de ahí que me sienta tan satisfecho)

El día antes de la prueba estaba planteádome no realizar más carreras de este tipo, pues requieren mucho entrenamiento  y suponen dejar de realizar otras actividades que también me gustan.  Sin embargo, una vez concluida la media, no sé que es lo que tiene ésto, pero engancha y  estoy deseando volver a entrenar para seguir corriendo más pruebas en el futuro. No obstante, como digo, voy a poner todo mi empeño en intentar que ésto siga siendo una diversión, no una obligación ni una exigencia: Como en la mayoría de los deportes, el aspecto psicológica es importantísimo.



Bueno, en cuanto a los datos y resumen de la prueba, comentar que había 1.800 inscritos, aunque no todos tomaron la salida (recuerdos a mi amigo Espino y que se mejore pronto para seguir haciendo historia juntos)  Esta ha sido la 28ª Media Elvas Badajoz, por lo que se trata de una de las medias más longevas de Extremadura (si no la que más) Día totalmente despejado, con una temperatura excesiva para la época del año en la que nos encontramos. 


Foto con Vicente, con quien ya hemos coincidido en muchas carreras

Esta vez faltaba Espino. A ver si para la próxima estamos todos

Para el que no conozca la prueba, comentar que tiene un perfil muy propicio  para aquellas personas que quieren inicarse en las medias, pues aproximadamente los primeros 4 kilómetros del recorrido son de bajada y posteriormente apenas hay dos pequeños repechos. Como aspecto en contra, indicar que  hay un tramo de varios kilómetros que son en línea recta (paralelos a la autovía)  y que pueden resultar un poco pesados.


Momentos previos a la salida

Durante el recorrido

Mané llegando a meta




Llegando a meta


Llegada a meta de otros colegas









Gran ambiente por las calles de Badajoz, con un público que animaba mucho a los corredores. Noté bastante malestar en muchos conductores de vehículos, aunque desconozco si es por la impaciencia que hoy en día todos tenemos ante los atascos o si estaba justificado por una mala organización de los servicios especiales de ordenación del  tráfico para este día.


Tenía  pensado escribir sobre los consejos que he ido recibiendo a lo largo de los años y sobre cómo me preparo para este tipo de pruebas, pero creo que ya me he alargado bastante por hoy, así que lo dejaré para otra ocasión.


Bueno, pues espero seguir manteniendo la ilusión de la primera vez y a ver si soy capaz de conjugar superación y diversión durante muchos años más. 


Hasta la próxima¡¡












viernes, 16 de octubre de 2015

Peña de Francia

Aunque con un poco de retraso, incluyo ahora un pequeño resumen de una experienca que pude vivir con  mis inseparables compañeros de fatigas Paco y Espino, a principios del pasado mes de Septiembre:

La subida a la Peña de Francia. 


Mapa de Stuación



La Peña de Francia es una montaña situada a 1.727 metros de altitud, ubicada en la provincia de Salamanca, muy cerca de la comarca cacereña de Las Hurdes.  Se trata de un lugar muy conocido dentro del mundo ciclista. 


Vista de la Peña de Francia



Utilizamos como base de operaciones la localidad hurdana de Riomalo de Abajo, que en realidad es una alquería  perteneciente al concejo de Caminomorisco. Ya conocíamos Riomalo de unos años atrás cuando visitamos esta comarca por primera vez. Se trata de una población muy pequeña, que está enclavada en un entorno natural de gran valor. Cuenta así mismo con una piscina natural sobre el río Ladrillar, afluente del río Alagón, que pasa muy cerca también de esta población.   Por cierto, es obligatoria la visita al famoso Meandro Melero.


Entorno de Riomalo de Abajo

Piscina Natural sobre el río Ladrillar

Río Alagón en las proximidades de Riomalo

Entrada a Riomalo

Meandro Melero



Preparados para salir







Saliendo de Riomalo, nos dirigimos a la alquería de las Mestas, donde Don Cirilo nos saluda al atravesar el casco urbano. Una vez hemos atravesado las Mestas, dejamos atrás nuestra querida Extremadura y nos adentramos en Castilla y León, que nos regala unas bellas estampas del paraje de las Batuecas, que es Parque Natural. Y es aquí donde comienza lo interesante del recorrido. La carretera comienza a ponerse cuesta arriba de una forma insidiosa y la sucesión de curvas, hace que nos sintamos como auténticos ciclistas de la Vuelta a España. Estamos subiendo el Portillo de las Batuecas. Se trata de una subida de 15 kms aproximadamente con una pendiente media del 5,5%. El paisaje es espectacular. Una vegetación muy frondosa, con multitud de animales salvajes, algunos de los cuales transitan descuidadamente por las proximidades de la carretera. A medida que vamos ascendiendo, las vistas son más espectaculares. 












Coronamos el puerto a 1.240 metros y por supuesto, tuvimos que inmortalizar el momento. 







A partir de ahí, bajada muy agradable  hasta la localidad de la Alberca, que nos sirve para recuperar fuerzas. No hace falta decir nada sobre esta localidad, pues creo que ya está todo dicho. Si alguien aún no la conoce, ya está tardando en visitar este precioso pueblo charro. 


A unos dos kilómetros y medios de la Alberca, una vez atravesado el río Francia,  tomamos un desvío a la izquierda para dirigirnos al objetivo principal de nuestra ruta, la subida a la Peña de Francia, aunque realmente dicha subida no se encara hasta que no volvemos a realizar un nuevo giro a la izquierda. A partir de ahí, nos esperaban 11 kilómetros de ascensión.
 Los primeros kilómetros se realizan de forma más suave, debido a una pendiente moderada y a que el paisaje está conformado por un bosque de pinos y robles que protegen del viento y entretienen nuestra mirada. Pero a partir del kilómetro 8, el paisaje se muestra ausente de vegetación, por lo que el viento incrementa la dureza del recorrido y aparecen a su vez, algunos tramos de subida con pendiente más pronunciada.  Recuerdo con gran cariño las palabras de ánimo que las personas que transitaban por la zona  insuflaban en nuestras desgastadas fuerzas, haciendo algo más ameno el ascenso.







Coronando







Una vez coronada la cima, la sensación de cansancio se entremezcla con la enorme satisfacción de haber conseguido un reto que tiempo atrás nos parecía difícil de conseguir.












Vistas desde la cima







Tras una larga parada para recuperar fuerzas, iniciamos el regreso. En este caso, teníamos dos opciones:
 Tomar dirección Sotoserrano en Salamanca, para después dirigirnos a Ríomalo, haciendo en este caso un recorrido circular, o hacer el mismo camino que habíamos hecho por la mañana, pero en sentido contrario. Optamos por la segunda opción y pudimos por lo tanto disfrutar de dos vibrantes descensos, el de la Peña de Francia y el del Portillo de las Batuecas. Por lo tanto, gran paliza de bajadas y curvas que nos dimos antes de encarar el regreso al Hostal Labrador en Riomalo, donde la cerveza fría y una suculenta comilona nos estaban esperando. 





Experiencia fantástica que perdurará mucho tiempo en nuestra memoria, tanto por lo espectacular del paisaje, como por la exigencia física y por supuesto y como siempre, por la grata compañía de esos dos grandes deportistas que son los anteriormente mencionados Paco y Espino.



Hasta la próxima (que espero que haya más, pues  esto engancha)